miércoles, 10 de julio de 2013

"The Only Government We See': Building Company/Community Dialogue in Nigeria"


Este es un breve documental  sobre la compañía petrolera Chevron en Nigeria. Aunque la compañía , a luz del documental,  supo rectificar y escuchar las necesidades locales, lo más "llamtivo" es que las comunidades locales en el Delta del Niger, donde actuaba Chevron, sentían que su gobierno  era la  propia compañía petrolera . Esto nos lleva al problema de muchos países ricos en recursos naturales donde hay una total ausencia del Estado  y son las compañías las que se convierten en los únicos  interlocutores con la comunidades locales http://www.accessfacility.org/negotiation-gmous-between-chevron-and-communities-niger-delta-around-its-facilities

Los Riqueza de los Recursos Naturales ¿Una Maldición o Bendición para los Países en Desarrollo?


Existe una  corriente  clásica de la economía que ve los recursos naturales  como una fuente transformadora positiva de desarrollo económico. En este sentido, cuanto mayores son la reservas de recursos naturales mayor es el potencial de desarrollo. No obstante, existe una visión contrapuesta que sostiene que los países o regiones ricos en recursos naturales, sobre todo no renovables (petróleo, gas y minerales), experimentan  un menor crecimiento económico  y  de desarrollo que los países y regiones que no lo son.
Esta visión, tradicionalmente se ha enmarcado bajo el concepto de la "Maldición de los Recursos" y  ha sido refrendada por diversos estudios como el realizado por  Sachs y Warner, "Natural Resource Abundance and Economic Growth", que establecía que una mayor dependencia de los recursos naturales provocaba un menor desarrollo económico . Hay numerosas explicaciones para esta "maldición", la volatilidad de los precios de las materias primas o  la llamada "Enfermedad Holandesa", que una de sus características es la apreciación de la moneda por la ingente entrada de ingresos provenientes de los recursos naturales con la subsiguiente falta de competitividad de las exportaciones de otros sectores comerciales. Sin embargo, cuando vemos países ricos en recursos naturales que  son considerados  ejemplo de una gestión exitosa como Noruega, Australia, Canadá, Chile o Botsuana, este último considerado en desarrollo, cobra sentido que quizá la principal razón de esta "maldición" es la deficiente planificación y gestión de algunos gobiernos de sus recursos naturales. Esto es debido, en muchos casos, a la  poca capacidad política y técnica de los Estados para gestionar esta riqueza  y/o  a instituciones corruptas y poco transparentes en sus relaciones con el  sector extractivo.
Lamentablemente, esta "maldición" y sus causas  son un problema fundamental en los países en desarrollo. Uno se puede preguntar, por ejemplo, cómo Guinea Ecuatorial uno de los Estados petroleros más importantes de África, es uno de los países con menor índice de desarrollo humano. El problema, o al menos parte, reside muchas veces en las relaciones entre los gobiernos de estos países y las compañías multinacionales beneficiarias de los derechos de explotación de los recursos naturales. A menudo, estas empresas son acusadas de sobornar a las élites políticas  a cambio de una menor presión  fiscal y una normativa laxa que les permita operar con total impunidad sin respeto al medioambiente y sin contribuir al progreso de las  comunidades locales donde desarrollan su actividad, además de privarles de sus medios tradicionales de vida por el uso intensivo del agua y de la tierra por parte de la actividad extractiva.  En otros casos, los gobiernos por miedo a la huida de la inversión extranjera y a una pérdida de una fuente vital de ingresos, se alinean con los intereses de estas multinacionales en detrimento de los intereses de la sociedad civil. En relación a este tema, uno de los lemas de  campaña del actual presidente de Perú, Ollanta Humala, en las elecciones de 2011 fue "agua antes de oro". No obstante, bajo la Administración  de Humala, se aprobó el proyecto aurífero Conga, una inversión millonaria de la compañía de capital americano Yanacocha. Este proyecto provocó revueltas en  parte de la población porque afectaba al suministro de agua de las comunidades locales y el presidente se refirió a los que se revelaron  como extremistas que se oponían al desarrollo del país.
Lamentablemente, otra  problemática  muy específica en los países  en desarrollo ricos en recursos naturales son los déficits democrático y los autoritarismos  que se generan. Una de las explicaciones más plausibles del por qué se produce este fenómeno es que los gobiernos al tener garantizados los ingresos fiscales provenientes del sector extractivo no tienen necesidad de ejercer una presión fiscal  significativa sobre los ciudadanos, lo que les hace más autónomos  de ellos y, a su vez esto hace menos exigente a la ciudadanía  a la hora de exigir rendición de cuentas a sus gobernantes.
Dicho todo esto, probablemente,  haya que ir más allá del debate de si la riqueza  en recursos naturales es una maldición o una bendición para los países en desarrollo. Quizá, haya que aceptar  que la actividad extractiva, con todo su impacto negativo, es una realidad  necesaria para muchos países en desarrollo. Por ejemplo, en Nigeria  más del 70% de los ingresos fiscales del país provienen de la industria petrolera. Dentro de esta lógica,  lo que hay  plantear es una actividad extractiva que genere desarrollo y reduzca la pobreza. Para ello, se hace  fundamental que los Estados implementen políticas orientadas a un desarrollo inclusivo, a minimizar el impacto  medio ambiental y  a mejorar las condiciones de vida de las comunidades locales donde se llevan a cabo los proyectos. Esto no se puede conseguir si no existen unas claras reglas de juego y transparencia en las relaciones entre  los estados y las compañías. En esta línea, se están haciendo progresos  con acciones como la Iniciativa para la Transparencia de la Industrias Extractivas (EITI)  por la que los gobiernos que se acogen a ésta tienen que hacer públicos los pagos que reciben de las compañías extractivas. El problema de iniciativas como ésta es que suponen que en todos los países existe una sociedad civil fuerte, con unos medios de comunicación independientes, capaz de "vigilar" a sus gobernantes, cuando sabemos que uno de los grandes problemas de muchos países en desarrollo es la poca capacidad que tiene la ciudadanía de articular demandas y exigir cuentas a las élites políticas. Por ello, se hace fundamental  sensibilizar a la sociedad civil, de los países en desarrollo y desarrollados,  en esta problemática y capacitarla para poder supervisar y monitorear la relación Estado/sector extractivo.  Es importante remarcar que esta responsabilidad  también tiene que ver con personas que viven en países desarrollados porque la mayoría de estas compañías  provienen de estos países, entre ellos España,  con lo cual es su deber como ciudadanos exigir a estas empresas que sean socialmente y ambientalmente responsables y que contribuyan al desarrollo económico y social de estos países.



martes, 4 de diciembre de 2012

La Gobernanza de los Recursos Naturales


El boom de los precios  de las materias primas experimentados en los últimos años (hidrocarburos , minerales, recursos forestales) pone aun más en relieve si cabe el reto  que tienen los países ricos en recursos  naturales de traducir estas rentas de carácter extractivo en un desarrollo inclusivo que permita disfrutar de esta riqueza  a los estratos mas desfavorecidos  de la sociedad. No obstante, el bajo índice  de desarrollo humano experimentado  por muchos países ricos en recursos naturales, junto con graves problemas de corrupción, transparencia y gobernabilidad, ha provocado un fuerte cuestionamineto  a la industria extractiva. En este contexto, llamamos  Gobernanza de los Recursos Naturales (GRN) a aquellas políticas y decisiones tomadas por el Estado que atañen a la propiedad, la apropiación y la distribución de los resultados de la explotación  de los recursos naturales  para maximizar su contribución al desarrollo con igualdad y sostenibilidad medioambiental (CEPAL, 2012). Es importante señalar, además, que todo proceso de gobernanza  conlleva la participación y la implicación de la sociedad civil y del sector privado. Es por ello que cuando se habla de la Gobernanza de los Recursos Naturales también se debe hablar   de aquellas medidas que surgen de la sociedad civil y del sector extractivo privado para mejorar la gestión de los recursos naturales. En este sentido la GRN abarca distintos temas como puedan ser la política fiscal y de distribución de las rentas extractivas de los gobiernos, las iniciativas de transparencia y responsabilidad de las organizaciones civiles o determinadas iniciativas,enmarcadas dentro del Responsabilidad Social Corporativa, del sector extractivo privado.

Eduardo Ramos

La Responsabilidad Social Corporativa de las grandes multinacionales mineras como herramienta de gestión del riesgo



Un gran número de países ricos en recursos naturales experimentan bajas tasa de desarrollo económico y social. En este sentido, el estudio realizado por Sachs and Warner (1995), La Abundancia en Recursos Naturales y el Crecimiento Económico demostró que los países ricos en recursos naturales tenían patrones anormales de crecimiento económico y tenían tasas menores de desarrollo que países carentes de recursos naturales. En relación a este tema, existe una corriente de pensamiento, dentro del ámbito académico y de la sociedad civil que cada vez atribuye un papel más determinante en esta “maldición de los recursos” a las grande compañías mineras. Esto ha generado una presión política y social sobre estos grupos que a menudo a puesto en riesgo el desempeño de su actividad de negocio. En respuesta a esta situación las grandes multinacionales mineras han desarrollado “voluntariamente” estrategias y alianzas con comunidades locales y gobiernos las cuales están enmarcadas dentro de sus políticas de Responsabilidad Social Corporativa y desarrollo sostenible las cuales persiguen legitimar sus actividades. En este sentido Frynas (2005) sugiere que, dependiendo el escenario donde operan las compañías, estas se ven sometidas a presiones de distinto tipo e intensidad lo que explica el mayor o menor compromiso social de las compañías. Esta  presión y su intensidad , en gran medida viene determinada por ciertas características de la sociedad civil y el estado; y dependiendo de estás características  las compañías van a desarrollar distintas estrategias de RSC,  cuyo fin es mitigar el riesgo político y social   que tiene la capacidad de interferir en su actividad de negocio.